Hace mil años que estoy aquí       Autora: Mariolina Venezia

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Título   Hace mil años que estoy aquí 

Autor  VENEZIA, MARIOLINA 

Editorial  gadir 

Colección  Gadir Ficción (6156)

Páginas  336

Encuadernación  Rústica

Dimensiones 140 x 210 mm.

ISBN / EAN 978-84-935237-9-4 / 84-935237-9-8

Fecha 01/11/2006

Precio (con IVA)  20,00 €

 

 

Traductor

MARTÍNEZ NUÑO, ELENA

Idioma publicación

Español

Tema

Literatura en lengua italiana. Novela y cuento.


Sinopsis

Hace mil años que estoy aquí,
primera novela de Mariolina Venezia, ha sido acogida con entusiasmo
por la crítica de su país. Actualmente está
siendo traducida a cinco idiomas y sus derechos han sido adquiridos
para llevarla al cine. Relata la historia de una saga del sur
de Italia, la familia Falcone, recorriendo los 130 años
que van desde de la unificación de Italia a la caída
del muro de Berlín. En la tradición de las grandes
sagas, Hace mil años que estoy aquí es
una novela coral, narrada con un ritmo ágil y absorbente.
Amor, hambre, miseria y abnegación en la lucha por sobrevivir
en una tierra olvidada por la civilización —Matera,
aquélla que reflejó genialmente Carlo Levi en su
Cristo se detuvo en Éboli—, guerras, emigración,
entreveran decenas de historias como si fueran una sola, dejando
el poso de la buena literatura. En la singular trama de la novela
destaca casi siempre el papel de la mujer, que parece escribir
la historia más allá de las circunstancias cambiantes

 

 

 

La novela "Hace mil años que estoy aquí", de Mariolina Venezia, es la ganadora de este año del VIII Premio Llibreter, que entrega el Gremio de Libreros de Barcelona y Cataluña para subrayar la calidad y la significación de determinados títulos y favorecer su difusión.

Editada en castellano por Gadir Ediciones y en catalán por La Campana ("Fa mil anys que sóc aquí", con traducción de Anna Casassas), "Hace mil años que estoy aquí" es la primera novela de Mariolina Venezia y ya se está traduciendo a dieciocho idiomas y sus derechos se han vendido para hacer su adaptación al cine.

La novela aborda la historia de cinco generaciones de una familia especialmente vital de sur de Italia, y en el que las mujeres tienen un papel primordial; la familia Falcone, y con ella se recorre el siglo largo que va desde la unificación de Italia a la caída del muro de Berlín.

Venezia, que recogió el premio de manos del conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserres, definió su obra como un pequeño museo, en el que pretende recuperar "la tradición oral perdida con la industrialización como hacen sus personajes", a los que definió como seres de "marcado carácter, inspirados en antiguos personajes clásicos, como los héroes y dioses de la "Odisea" de Homero.

El jurado del VIII Premio Llibreter 2007 de narrativa estaba formado por Jordi Sánchez, Aitana Pujades, Asun Pascual, Ferran Pontón, Maria Carme Ferrer, Laura Ventalló, Natàlia Zarco y Eduard Garrell.

En el apartado de "Álbum ilustrado" fue elegida como ganadora la obra "Cyrano", del vietnamita Taï-Marc Le Thanh y la francesa Rébecca Dautremer, de Editorial Baula. Y el premio fue recogido por representantes de las editoriales Bauma y Edelvives. Los integrantes del jurado del apartado de álbum ilustrado eran Oblit Baseiria, Meritxell Cantero, Helena Campos, Antoni Daura, Teresa Duro, Eulàlia González, Montserrat Marcet, Everilda Pena y Eduard Garrell.

 

«Intentas amores más fáciles y más cautivadores, que poco a poco te resbalan por encima porque no te pertenecen. Este amor lacerante, al final, resulta más fuerte. ¿Cómo puedes amar algo que, por encima de todo, te hace sufrir? Quizá puedes, si ese algo te pertenece, y tú le perteneces, pero antes tratas de escapar de todos los modos posibles. ¿Cómo puedes no amar aquello que te ha hecho nacer?».

Hace mil años que estoy aquí, primera novela de Mariolina Venezia (Matera, Italia, 1961), ha sido acogida con entusiasmo por la crítica de su país. Actualmente está siendo traducida a cinco idiomas y sus derechos han sido adquiridos pra llevarla al cine. Relata la historia de una saga del sur de Italia, la familia Falcone, recorriendo los 130 años que van desde la unificación de Italia a la caída del muro de Berlín. En la tradición de las grandes sagas, Hace mil años que estoy aquí es una novela coral, narrada con un ritmo ágil y absorbente. Amor, hambre, miseria y abnegación en la lucha por sobrevivir en una tierra olvidada por la civilización -Matera, aquéla que reflejó genialmente Carlo Levi en su Cristo se detuvo en Éboli-, guerras, emigración, entreveran decenas de historias como si fueran una sola, dejando el poso de la buena literatura. En la singular trama de la novela destaca casi siempre el papel de la mujer, que parece escribir la historia más allá de las circunstancias cambiantes.

Hace mil años que estoy aquí», de Mariolina Venezia, Premio Llibreter 2007

24-11-2007 02:47:35

ABC

 

BARCELONA. La novela «Hace mil años que estoy aquí», de Mariolina Venezia, es la ganadora de este año del VIII Premio Llibreter, que entrega el Gremio de Libreros de Barcelona y Cataluña para subrayar la calidad y la significación de determinados títulos y favorecer su difusión.

 

Editada en castellano por Gadir Ediciones y en catalán por La Campana («Fa mil anys que sóc aquí», con traducción de Anna Casassas), «Hace mil años que estoy aquí» es la primera novela de Mariolina Venezia y ya se está traduciendo a dieciocho idiomas y sus derechos se han vendido para hacer su adaptación al cine.

 

La novela aborda la historia de cinco generaciones de una familia especialmente vital de sur de Italia, y en el que las mujeres tienen un papel primordial; la familia Falcone, y con ella se recorre el siglo largo que va desde la unificación de Italia a la caída del muro de Berlín.

 

Venezia, que recogió el premio de manos del conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserres, definió su obra como un pequeño museo, en el que pretende recuperar «la tradición oral perdida con la industrialización como hacen sus personajes», a los que definió como seres de «marcado carácter, inspirados en antiguos personajes clásicos, como los héroes y dioses de la «Odisea» de Homero.

 

El jurado del VIII Premio Llibreter 2007 de narrativa estaba formado por Jordi Sánchez, Aitana Pujades, Asun Pascual, Ferran Pontón, Maria Carme Ferrer, Laura Ventalló, Natàlia Zarco y Eduard Garrell.

 

Premio al álbum «Cyrano»

 

En el apartado de «Álbum ilustrado» fue elegida como ganadora la obra «Cyrano», del vietnamita Taï-Marc Le Thanh y la francesa Rébecca Dautremer, de Editorial Baula. Y el premio fue recogido por representantes de las editoriales Bauma y Edelvives.

 

Los integrantes del jurado del apartado de álbum ilustrado eran Oblit Baseiria, Meritxell Cantero, Helena Campos, Antoni Daura, Teresa Duro, Eulàlia González, Montserrat Marcet, Everilda Pena y Eduard Garrell.

 

El premio Llibreter se presentó por primera vez en junio del año 2000 .

 

¿Cuántas cosas puede perder un hombre y seguir siendo el mismo? Puede perder el amor, el dinero, la posición. Un ser querido. La dignidad. Puede malgastar su talento o perder su gran ocasión, faltar a la cita para la que se ha estado preparando durante toda la vida. Puede perder sus ideales, sus sueños, y al final incluso la memoria. ¿Y si un hombre fuera también esto? Todas las vidas que habría podido vivir, todo lo que ha perdido? (Capítulo vigésimo segundo)

Los relatos que narran las vicisitudes de varias generaciones son tan antiguos como la propia literatura. Se trata, en la mayoría de los casos, de narraciones lineales que descubren la singularidad del microcosmos frente a una mirada totalizadora que pretende convertir al individuo en un mero adorno paisajista. Como esos lienzos de Genovés en los que una hilera de diminutos personajes se revuelven contra el objeto, contra la forma, buscando una salida, un instante de supervivencia.

Las sagas tienen, por ello, un indudable interés, ya que lejos de entender el mundo como un todo amasado por las relaciones de poder, descienden a lo más íntimo. A lo más cercano. A aquello que reflejan las pequeñas cosas de la vida y en cuyo espejo se miran sus compañeros de tribu. Con sus miserias y sus alegrías. Con sus contradicciones y absurdos. Relatando pequeños microcosmos como el que discurre por el universo de Mariolina Venezia (Matera, Italia 1961), que surge a partir de un hecho casual: el vertido involuntario de un gran tonel de aceite de oliva que representa la metáfora de la abundancia. El aceite derramado por los quejidos de una parturienta atraviesa de forma transversal la realidad de una pequeña comunidad en la que a vista de pájaro todo transcurre con la misma placidez de los últimos mil años; pero que a la luz del microscopio luce todo sus esplendor.

El aceite, o, mejor dicho, su reguero luminoso saca a Grottole del marasmo. Es la anunciación de un nuevo tiempo que no por casualidad se remonta a la década de los 70 del siglo XIX. Tiempos de cambios, de revoluciones y de gestas como la de Garibaldi. No en vano, en marzo de 1871, cuando pare Concetta triunfa la Comuna de París. Se alza el primer gobierno obrero del mundo y con él un futuro prometedor que anticipa un nuevo tiempo. Para bien y para mal. Para lo mejor y para lo peor. Como el mundo que relata la Venecia, capaz de recorrer a velocidad de vértigo la plácida vida de los habitantes de esa reliquia medieval que es Grottole. Con sus hijos bastardos y amos escopetados pero tan solos, o, incluso más, que sus propios lacayos. Para detenerse, a continuación, en destripar con la precisión del cirujano que la vida es más rica de lo que imaginamos. La vida de los pobres y de los ricos, que en esto la cuna tiene poco que ver. El hombre, la mujer, la condición humana, en el centro del universo. Nada más y nada menos. El hombre más allá de sus acontecimientos más triviales. Siempre dispuesto y obligado a sortear los vaivenes del destino. Pero con capacidad para transformarlo, para hacerlo desaparecer como un pesadilla que se ahuyenta con sólo abrir los ojos.

Como dice Venezia de Concetta, lo que nos rodea es tan pesado como una mula, tan manso como una oveja pero tan ligero como una mariposa. Igual que hace mil años.

La chica de la foto es Mariolina Venezia. Quédense con su nombre porque con un solo libro, con una novela más concretamente, ha iniciado una prometedora carrera literaria al tiempo que se ha convertido en un fenómeno editorial. Venezia se embarcó en la aventura de contar la historia de la familia Falcone, originaria del sur de Italia, a través de 139 años, los que van desde la unificación del país a la caída del muro de Berlín. Hace mil años que estoy aquí hace honor a la más pura tradición de las sagas literarias, pero aporta un punto de vista en el que la mujer –sus aspiraciones, sus deseos frustrados, las dificultades para ocupar su sitio– tiene un protagonismo especial.
En Italia ha vendido 80.000 ejemplares y consiguió el premio Campiello, un premio prestigioso porque lo concede un jurado compuesto por escritores, críticos y lectores. En España, la editorial Gadir se apuntó el tanto de añadirla a su catálogo repleto de nombres irreemplazables de la literatura europa. La apuesta por la novedad no ha podido ser más acertada. Primero fue el premio a la traducción que consiguió Elena Martínez, encargada de la versión española, y ahora ha conseguido el premio Llibreter, que conceden los libreros catalanes, en la modalidad de narrativa. Par ellos, la historia es real e irreal al mismo tiempo. Real, «porque es la historia de todas las mujeres» e irreal por el ambiente mágico que transmiten sus páginas y que le ha valido la comparación con Cien años de soledad.
La buena noticia es que libros así, sin vocación de best sellers, sin los ingredientes básicos marcados en el catálogo de los superventas, compuestos sólo de literatura se abran camino por el buen gusto de los lectores, de los libreros y de los editories dispuestos a arriesgar. tal como está el panorama no deja de ser una noticia refrescante.

Escrito por: Angélica Tanarro 1 comentario 04 Dic 2007 URL Permanente