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MARUXA ORXALES (haga clic sobre su nombre)

 

 

 

VIRGEN DEL MAR

 

 

En procesión te vi, Virgen del Mar,

dulce baile piadoso en tu cintura,

luciendo humildemente tu hermosura,

sobre los hombros recios, hijos de la mar,

 

gente con tradición, sin olvidar,

el pasado de amor y su locura,

trayendo hasta sus almas la blancura

de niño angelical que supo amar.

 

A tus pies me postré desde la playa;

cerré los ojos y me vi en el cielo,

dejando que  mi aliento siempre vaya

 

corriendo tras de Ti, en raudo vuelo.

Alguien nos salvará del mal presagio:

Tú, madre mía amorosa, en el naufragio.

 

                                                                                                          MARUXA ORJALES.

 

Nota do webmaster; Dous cuartetos e dous sonetos, dín que é un soneto.

 

 

 

 

Amigos

 

Busqué amistad, culminación serena;

la blanca paz en luminoso día...

Busqué en gente amorosa la alegría,

su augusta majestad, palabra plena;

 

una inmensa labor en  la colmena

de seres con ternura en armonía,

su blanca y luminosa lozanía,

ungidos de saber, paciencia amena;

 

panal de dulce miel entre desvelos

de todos para todos, con los cielos

de azul, íntegro amor; su fundamento:

 

mil sueños generosos; el momento

de andar dichosos sobre la vereda,

dando su bello corazón de seda.

 

 

 

Maruxa Orxales

 

 

 

 

 

                               CUANDO LA VIDA ME HIERE...

 

                                           “La suerte que la vida nos concede

                                             es llanto y es dolor.

                                             Dichoso aquel que, apenas nace,

                                             semejando a la flor; y dichoso mil veces todavía

                                             quien, con suerte mejor,

                                              se libra de nacer, que así no sufre

                                              el odio ni el amor.”

                                                            Omar Khayan

 

 

Cuando la vida me hiere y me sacude

las paredes del alma, y me lastima,

me quedo anonadada unos instantes.

 

Me acuerdo de Omar Khayan

y deseo ser rosa habazelth,

alentada por voces de los grandes poetas,

y pido el atributo delicioso

de comprender al hermano más débil,

los tristes, humillados, los vencidos...

 

¡Es tan grande el dolor de todos ellos,

que me siento transida de su pena!

 

Y, casi sin pudor, me muestro

exhibicionista, creyendo subyugar

los corazones.

Me arrojo, como rosa marchita, sobre el río,

dejando que mis penas, con las de ellos,

flotando a la deriva, lleguen

hasta Dios.

 

Nace de repente el optimismo

cuando, pensando en ti,

te veo cual vasallo, con los fuegos

de amor frente a mi pena,

alumbrando todos mis caminos.

 

 

              Maruja Orxales

 

 

Maruxa Orxales visitou a libraría Central Libreira da Rúa Dolores 2 de Ferrol, o día 24 de Agosto de 2005, en compañía dun escritor ferrolán.

 

 

Página actualizada el día 15 de septiembre de 2005

 

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Pensamientos tristes

 

Fueron tristezas las que ayer me diste

por tus labios abiertos como fuentes;

las tengo junto a mí siempre presentes...

Hoy tu risa feliz  se ha vuelto triste.

 

Al mirar las estrellas que esparciste,

las miro por tus ojos siempre ausentes;

bajan los míos lágrimas ardientes,

esa inútil angustia que trajiste.

 

Van los ojos del alma muy cansados;

por tu ausencia, tal vez, desconsolados.

Crear sospechas en mudas soledades

 

es un infierno en vida, sin verdades.

Yo no quiero creer que te he perdido,

ni beber la amargura del olvido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me enamoré de Dios

 

En el pasado anduve equivocada;

hoy te pido perdón: es imposible

vivir lejos de Ti, ser piedra horrible...

He bajado la vista, atormentada.

 

Levanto mi cabeza y la mirada;

te pido fortaleza y ser sensible.

No quiero, Señor, ser impasible.

Pido vivir feliz y enamorada.

 

Quiero ser mujer nueva en el camino,

dejarme moldear en mi destino;

cumplir tu voluntad en el instante

 

de sentir llueve amor con alma entera.

Ser tu voz de mujer es mi quimera;

dichosa en tu piedad, fiel, tolerante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Inútilmente sacrificados

 

¡Qué enorme fue el dolor de esta mañana,

fruto del terrorismo que perdura;

un fatal fanatismo de locura

que eleva los calvarios color grana!

 

Cauteriza la herida la campana,

tocando con aliento a desventura,

doblando  su metal, tristeza pura,

a muerto, sin cesar, y casi humana.

 

 Ay de esa tierra tenebrosa y dura,

en donde falta amor, falla cordura,

con pánico y dolor y sufrimiento...

 

Nos roba la esperanza un loco viento;

desierto está el camino. El tiempo airado

nos deja el corazón trémulo, helado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sembrando amor

 

Medito, callo y sueño todavía,

¿adónde iré, amorosa y palpitante?

Avanzo con ternura hacia delante,

con alma de andariega a lejanía.

 

Voy sembrando el amor en geografía;

en presente y futuro voy amante,

con mi secreto bello y delirante,

repartiendo mi trigo en travesía.

 

Voy en silencio sola; a veces, canto

para tus ojos de extasiado encanto,

en donde mi sentir alegre ciega:

 

con avance sin tregua se despliega,

como la voz de estrella conductora,

como diosa de amor que te enamora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El equilibrio

 

El enorme equilibrio en tu mirada

se ilumina de Sol a cada instante.

Tu voz, a veces, dulce; otras, distante,

me calma los silencios de mi nada.

 

Cada palabra tuya va cargada

de una intensa verdad alucinante,

que camina feliz, siempre adelante

por la ruta ideal y sosegada.

 

No llores, corazón; espera y calla,

¿qué sabes tú, cuándo el cariño estalla?

Una adivinación sutil, altiva,

 

me anuncia con delirio tu batalla.

¿No ves que estoy confusa, estoy cautiva;

estoy muerta, infeliz... mas por ti viva?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La voz del amado

 

Una mañana olvidé el sufrimiento,

amanecer  violeta que se pliega:

un silencio sin fin desasosiega,

postrimera quietud del pensamiento.

 

Nació una voz alegre en el momento;

venía desde muy lejos, y se allega;

los sonidos del alma, la que siega

el dolor que mancilla y da tormento.

 

Fue una voz ideal, voz de bonanza;

 el palpitar del corazón que alcanza

la ilusión: voz en guardia del amigo

 

que ríe, canta;  siempre va conmigo.

Fue la brisa, su aliento, alba temprana:

es la voz del amado en la mañana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eran las fechas más emotivas del año.

Yo estaba sin él

y estar sin él es estar sola.

Cerré los ojos y no brotaron lágrimas.

Del agua de mis niñas resbalaron

estrellitas y caballitos con alas,

que galopaban yendo lejos, muy lejos...

 

Abrí los ojos; en mis pupilas húmedas

contemplé el montoncito  de tarjetas

de Navidad que había recibido.

Entre todas, una me llamó la atención:

Era un Niño Jesús,

el  más precioso que mis ojos vieran,

solitos los dos, Él y yo:

Él, rodeando a todos los que ama;

yo, rodeada de las cartas

donde afirman quererme.

 

Deseé imitarlo y por mis ojos pasan

aquéllos que más me necesitan.

Les envié mi corazón lleno de Paz,

Salud y Suerte para el año 2004.

 

               MARUXA ORJALES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Madrid, diciembre 2004