CÓMO SE SEDUCE A LAS MUJERES

CÓMO SE SEDUCE A LAS MUJERES. UNA LIBERACIÓN DE QUIENES, AMOLDADAS AL GUSTO ROMÁNTICO PARA SER ENTRONIZADAS EN EL PAPEL PASIVO QUE CONVIENE A LOS MACHOS, RESULTABAN NECESARIAS PARA

Editorial:
LOS PAPELES DEL SITIO
Año de edición:
ISBN:
978-84-947321-2-6
Encuadernación:
RÚSTICA
Disponibilidad:
Disponible en 2 días

16,00 €
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Descripción:

Caín & Abel Asociados (Los Papeles del Sitio), Valencina de la Concepción (Sevilla), 2018. 20x13,5 cm. 164 págs. Rústica cosida con sobrecubierta. Viñeta de cubierta de Mario Bazzi (de la segunda edición, Excelsior, Milán, 1918). Retrato de frontispicio de Prampolini (1924). // Traducción y estudio de Ugo Rufino Zarlenga // Prólogo de Juan Bonilla // En 1917 apareció en Florencia la primera edición de este libro y en 1926 se publicó en Buenos Aires, en versión de Julio S. Jiménez (Colección Afrodita), no muy respetuosa con la particular escritura de Marinetti, la única traducción de "Cómo se seduce a las mujeres", que no circuló en España. Ésta es, pues, la primera traducción asequible y fiable en nuestro país de este libro futurista, que apareció como una especie de manual bélico-erótico para acompañar y animar a los soldados italianos durante la Primera Guerra Mundial // Con su tono habitual de escándalo, lo que Marinetti viene a proponer para la seducción de mujeres y haciendo pie en los tratados libertinos es una liberación de quienes, amoldadas al gusto romántico para ser entronizadas en el papel pasivo que conviene a los machos, resultaban necesarias para la revolución que había querido poner en marcha contra todo el pasado: no le tembló la voz al cantar la infidelidad, la necesidad de concederles a las mujeres el privilegio del voto y el derecho del aborto, la mentira del amor eterno y de la pareja estable como institución en la que se sostenía el orden burgués // Filippo Tommaso Marinetti (Alejandría, Egipto, 1876 -Bellagio, Italia, 1944) se engominaba los bigotes y usaba corbata de pajarita. Fue poeta, editor e ideólogo. Se le atribuye la paternidad del Futurismo, que él no hubiera negado. Discípulo de D Annunzio, desarrolló la mística del superhombre. Como las legiones romanas, exhibió fuerza y honor. Si hubiera sido autor de esta reseña biográfica como marca la costumbre editorial hubiera dedicado más espacio a las mujeres que sedujo, muchas casadas, que a los libros que escribió, algunos en francés. Cierto reduccionismo ha pretendido achicarlo a la condición de fascista. Siempre consideró que la poesía y la guerra eran la misma cosa