Con esta obra el autor ha querido homenajear al barrio de San Pedro, en el que habita desde hace varias décadas y que es la puerta de entrada a Compostela de los peregrinos que se acercan a la tumba del Apóstol Santiago. Por eso ha hecho coincidir la publicación del libro con las bodas de oro de la fundación de la parroquia de San Pedro y con la celebración de un nuevo Año Santo.