Ya hace más de un siglo que el erudito alemán Max Müller señaló a la India como el lugar donde la mente humana desarrolló sus más altos logros, reflexionó sobre los más profundos problemas y halló las más hábiles soluciones. También Schopenhauer manifestó que el estudio de las obras filosóficas hindúes fue el solaz de su vida. Y Romain Rolland afirmó que había un lugar en la tierra donde todos los sueños de los seres humanos han encontrado un hogar desde que éstos comenzaron a soñar y que ese hogar era la India. Como ellos, muchos otros pensadores han reconocido la profundidad de las enseñanzas que nos llegan desde ese inmenso país. Sin embargo, el conocimiento que tenemos de esa cultura continúa siendo parcial, pues aún existen muchas obras sin traducir, muchos filósofos desconocidos, muchas perlas de conocimiento todavía ignoradas. Con el objetivo de paliar siquiera en una mínima parte tal situación, el profesor y erudito en cultura hindú Enrique Gallud Jardiel retoma en este libro una de las tradiciones indias más empleadas para transmitir sus conocimientos filosóficos, morales e incluso científicos: