Amarga y amarilla discurre por los muslos oscuros. Es una lengua paciente y es el misterio. Es la entra¤a pose¡da y la l¡nea perversa: Oscura y salobre la noche se abre a la luna. La lluvia es un tacto precoz. Murmura al o¡do desgaja su lujuria reconoce mi cuerpo con avidez.