CHIRIBOGA IZQUIERDO,LUIS ALFONSO
Nadie escapa del deseo. La solidez de sus barrotes y la fortalezainexpugnable de sus leyes hace que el mundo gire, que la estrellasbrillen, que los vientos soplen y que su poder se imponga sobrecualquier norma que intente suplantarlo. Sin embargo nada más grandeque la gloria de realizar, a cualquier precio y aceptando cualquierriesgo, todos y cada uno de nuestros deseos que, a fin de cuentas, noson sino una minúscula exigencia del más grande de todos ellos: eldeseo de vivir.
El lector podrá descubrir en las tormentas queagitan a cada personaje de esta novela, esa perenne vigencia del mundo de la pasión.