Un territorio casi perif‚rico ?el de la llanura comprendida entre los r¡os Brenta y Adigio, en el noreste de la pen¡nsula italiana?, un personaje pr cticamente olvidado por la literatura clasicista ?el del campesino abandonado a su suerte, siempre hambriento de comida y de sexo? y un corte cronol¢gico ?el de los dif¡ciles a¤os de la primera mitad del siglo XVI en los que la pol¡ticamente conflictiva e inestable Liga de Cambrai buscaba demoler el poder veneciano? son los elementos esenciales que enmarcan y a la vez dan vida a la literatura de un dramaturgo, actor y director teatral tan excepcional como lo fuera Angelo Beolco. Nacido entre los £ltimos a¤os del siglo XV y los primer¡simos del siglo XVI cerca de Padua (por entonces parte del hinterland de la rep£blica de Venecia), Beolco fue conocido como Ruzante, pseud¢nimo con el que quer¡a recordar a aquel campesino goloso, sensual, grosero, vago, est£pido y burl¢n que hallaremos como personaje central de buena parte de su obra, provocativamente escrita en el colorido y vital dialecto de su tierra paduana. Olvidado durante siglos, recuperado por el Romanticis