La magia de la imperfección, lo imposible y lo cotidiano, el arraigarde los propios deseos y por supuesto también su caducidad, en resumen, aquello que vivimos, nos hace y nos destruye es el pálpito que davida a Antidogmas. Este poemario nace, ante todo, de la fusión decontrarios, del fluir del tiempo y de la necesidad, no ya de obtenerrespuestas irrebatibles, sino de formularse preguntas que, a su vez,pueden ser cuestionadas y transformarse según aquello que nos cerca onos afianza. Cada poema es una reivindicación del mundo interior delser humano frente a la implacable realidad que, sin embargo, tambiénes necesaria y hermosa. Así, cada verso busca deshacer mitos, destejer verdades inmutables y dejar al descubierto las contradicciones quenos hacen ser quienes somos.