¿Dónde empieza la poesía española? Este primer tomo arranca en las jarchas mozárabes del siglo IX -esas breves voces de mujer que cantaban la ausencia del amado- y desemboca, casi mil años después, en la Generación del 27.
Entre ambos extremos, Luis de la Rosa reúne y comenta más de doscientos poemas de un centenar de autores: el juglar anónimo del Cantar de mío Cid, Berceo, el Arcipreste de Hita, Jorge Manrique y los romances viejos; Garcilaso, fray Luis, san Juan de la Cruz, Góngora, Lope y Quevedo; Bécquer y Rosalía; los Machado, Juan Ramón Jiménez y, ya en el siglo XX, Lorca, Aleixandre, Cernuda y Alberti.
Cada poema va acompañado de un comentario claro y cercano que ilumina su contexto, su técnica y su emoción, sin jerga académica: una invitación a leer -o releer- el gran caudal de nuestra lírica, pensada para el estudiante, para el lector curioso y para esa inmensa minoría que sabe que un poema puede cambiar una tarde.