Carlos Fajardo Fajardo ha depurado su poesía a lo largo de más de cuatro décadas, construyendo un universo poético donde la memoria y el tiempo se entrelazan. Su obra es un método para comprender el caos del mundo, explorando el asombro y la fugacidad de la existencia. Sus versos son huellas y cartografías de un viaje en el que el lenguaje se despliega sobre el silencio.
El poeta es visto como un presocrático moderno, cuya obra busca el origen de la nostalgia y la esencia de lo humano en la fábula y la imagen. La poesía de Fajardo es una trinchera contra el olvido y una lucha contra el tiempo, consciente de la derrota inminente, pero con la dignidad de la resistencia.
Temas como el amor, la muerte, la ciudad, la infancia y el exilio atraviesan sus versos, donde la urbe se convierte en un escenario de alienación y supervivencia. En su obra, la poesía se erige como refugio y testimonio, combatiendo la deshumanización del presente con palabras que buscan un sentido trascendental.