Hay una obra inmensa, compleja, abismal, polifac‚tica: se trata de la filmograf¡a de Ingmar Bergman. De todos estos atributos me quedo con el £ltimo: obra polifac‚tica. La diversidad de caras suele pensarse como orientaciones distintas y hasta asimilarse a una cierta dispersi¢n del sentido. Recusa estas atribuciones la imagen del poliedro, que le es directa y certeramente asociada. Hay entonces, una entidad que justifica y explica las m£ltiples caras, a la vez que las requiere para su existencia. Es el cuerpo tridimensional, es su ordenamiento esencial, son sus leyes de organizaci¢n las que habilitan las superficies que lo constituyen y lo encubren. Hay una tarea dif¡cil, exigente, necesariamente conjetural: se trata de entender y exponer ese poliedro latente, sus leyes y principios, su belleza y hasta la imposibilidad de conocer todos sus infinitos puntos. El resultado de esa tarea es el texto de Marta Z tonyi. El t¡tulo del libro ?Bergman, el guardi n de la nada? y el ep¡grafe elegido ?Lo m s importante, lo m s importante, no lo entiendo. Todav¡a no lo s‚? frase de Luk cs planteada en la inminencia de la m