La luminosa precisión de Bestiario de lo frágil hace de la poesía un abrazo contra la deshumanización.
Una mirada liberadora y lúcida ante el miedo, la lluvia de lo impredecible y las debilidades de nuestro tiempo.
Un canto a lo cercano, al arte y a la naturaleza como tabla de salvación o punto de fuga. Vertiginoso umbral donde acogerse a sagrado.