BESTIAS, HOMBRES, DIOSES

BESTIAS, HOMBRES, DIOSES

Editorial:
EL PAIS AGUILAR
ISBN:
978-92-0-117587-8
Disponibilidad:
Disponible en 2 días

21,00 €
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Este personaje llevó una vida extraordinariamente azarosa, (se dice que sirvió de inspiración a Hugo Pratt para crear el personaje de Corto Maltese), en su juventud exploró Siberia y el Asia Central al servicio del gobierno zarista (Polonia formaba a la sazón parte del Imperio Ruso), pero también participó en las revueltas estudiantiles contra el régimen autocrático de Nicolás II y en la revolución de 1905. Condenado a muerte en 1906, por mediación del conde Witte le fue conmutada la sentención y cumplió un año de trabajos forzados en Siberia. A partir de ese momento se dedicó a la literatura hasta que la Primera Guerra Mundial y la toma del poder por los bolcheviques le envolvieron en su vorágine apocalíptica. Fue miembro del gobierno antibolchevique del almirante Kolchak y tras la derrota y ejecución de este, se inició su odisea huyendo de los verdugos comunistas recorriendo la taiga siberiana, las orillas del Yenisei cuyas aguas durante eL deshielo bajaban llenas de cadáveres de las víctimas del terror rojo, atarvesó la Transbaikalia, la región de Tuva, penetró en Mongolia donde se libraba una lucha feroz entre los partidarios de la independencia de Mongolia auxiliados por los rusos blancos al mando del barón Roman von Ungern-Sternberg, el gobierno chino y las hordas judeobolcheviques. Sus aventuras aparecen relatados en libros citados más arriba, en los que extremezcla los grandes acontecimientos históricos de aquellos años con las fabulosas leyendas que le relataron los lamas del Tíbet y de Mongolia, especialmente la famosa leyendo sobre "el rey del mundo" que rige los destinos de los hombres desde su palacio subterráneo en Agartha.
Tras la invasión alemana de Polonia en 1939 se unió a la resistencia y murió de causas naturales el 3 de enero de 1945. Poco después las tropas soviéticas victoriosas ocuparon Polonia y los agentes de la NKVD, que andaban buscándole, exhumaron sus restos para cerciorarse de que estaba realmente muerto. Durante el período comunista todos sus libros fueron quemados y se prohibió su pu