¿Es la igualdad formal una garantía de igualdad real? ¿Se les da
a las víctimas de violencia de género el trato que merecen en los
juzgados? ¿Estamos realmente empleando las buenas prácticas
necesarias durante la instrucción y las declaraciones, o estamos
fallando a quienes buscan justicia y reparación?
Esta obra critica el sistema judicial por la falta de información y
diligencia en el tratamiento de mujeres víctimas de violencia de
género y a sus hijos e hijas. Analiza los procesos psicológicos que
atraviesan, subrayando cómo la ausencia de una perspectiva de
género transversal e integral en los juzgados, debido a la naturaleza
estructural del patriarcado, perpetúa la violencia institucional y la
revictimización.
En ella se pone de manifiesto la necesidad de una atención
integral y adecuada que no se centre únicamente en el estudio
de la legislación, sino que parta de la educación, sensibilización y
análisis de las realidades fácticas, y no de la realidad puramente
formal. Se destaca, por tanto, cómo la vulnerabilidad psicológica
de estas mujeres, inmersas