ORTEGA HERRERA, C‚SAR MANUEL;MU¤OZ GONZ LEZ, CARLOS
Puede calificarse de azarosa la vida de Azucena P¡, pero tambi‚n de despreocupada e imp£dica cuando corretea en patinete por los centros comerciales, embarazada de un hijo sin padre, el segundo advenimiento ol¡mpico a nuestro planeta. Puede que si preguntamos a su adorado Manolo de Gonzalo nos concrete el momento y el lugar exacto en que ambos quedaron pre¤ados en un laboratorio, tras ser abducidos por una nave de Nibirua. La pareja renunci¢ a ser pareja y a la vida pl cida de millonarios en su palacete de Yecla de Yeltes, en Salamanca. Se fueron felizmente infieles, se lo contaron todo, apetitos de sexo desatados, pasiones existenciales, padecimientos on¡ricos, sue¤os reales. Manolo decidi¢ buscar su nada en un retiro con los Hare Krishna en Guadalajara, pero en-contr¢ a su amada Chupi despu‚s de la misteriosa desaparici¢n de la hija de Dios en la Sierra de Gredos.