Sinopsis
Aceptemos un principio, si se quiere una convención: las cartas que aquí van a leerse no pretenden pasar axiomáticamente ante todos por cartas reales, pero sí por cartas poéticamente inverosímiles, que ni aspiran a la «incierta gloria» del apócrifo ni se proponen incrementar el o cuantioso o mínimo corpus existente.
Bernardo Chevilly nació en Santa Cruz de Tenerife, en 1961, de ascendencia francesa. Poeta e hijo de pintor. Pianista aficionado y melómano impenitente, no desdeña las chansons de Pierre Lapointe ni le importaría ocupar la tribuna de un Cavaillé-Coll. Ha sido editor y librero y le apasiona la tipografía. Detesta las poéticas. Ha colaborado en revistas de arte, literatura y crítica musical. Ha publicado los volúmenes de poesía Oratorio Apócrifo [Premio de Poesía Ciudad de La Laguna 1982; Tenerife, 1983], Ofrenda del nombre [Madrid, 1996], Para piano solo [Tenerife, 2003] y Galería de retratos [Valencia, 2009; con prólogo de Jaime Siles], y la monografía Cuatro imágenes de Carlos Chevilly [Madrid, 1989]. Una selección de sus poemas ha sido traducida al francés [Autre Sud, Marseille, 2002], al alemán [Neue Lyrik aus Spanien, Zürich, 2002] y al inglés [Contemporary Spanish Poetry, Vermont, 2004]. Es vicepresidente del Ateneo de La Laguna y miembro del Instituto de Estudios Canarios.
Ginés Liébana nace en Torredonjimeno [Jaén] en 1921 y continúa plenamente activo como pintor y escritor. En la posguerra cofunda el Grupo Cántico de Córdoba, aunque para entonces ya ha deslumbrado en Madrid. Siguen décadas de peregrinaje fecundo por París, Río de Janeiro, Suiza, Lisboa, Venecia. Es pintor simbolista, tocado por el surrealismo, y retratista de personajes egregios. Su obra literaria, amplia y originalísima, pide a gritos ser descubierta.