A finales de los años veinte, Cayetana abandona su humilde hogar en Aracena para entrar a servir en la casa de los marqueses. Allí comenzará a aprender a valerse por sí misma, sin olvidar nunca la tierra que la vio crecer.
Años después, se marcha a Madrid para trabajar con otra familia, donde conocerá el amor, los celos y las decisiones que marcarán su futuro. Pero la Guerra Civil cambiará para siempre su vida y la obligará a emprender, junto a sus señores, un exilio en Portugal.
Cuando regrese a Madrid, ya no será aquella niña que un día abandonó Aracena. Las experiencias, las pérdidas y los nuevos sentimientos la habrán convertido en una mujer dispuesta a luchar por su propio destino.