La ilusi¢n y el destino quisieron que el camino del Puerto de la Torre fuese testigo, a finales de los sesenta, de las obras de edificaci¢n de un inmueble que acabar¡a convirti‚ndose en un Jard¡n de Infancia y un colegio de Primera Ense¤anza. La familia Alfambra Torcello, abanderada por Rafael Alfambra S nchez, pon¡a los cimientos de un colegio al que un grupo de j¢venes maestros y maestras daban vida con tes¢n y una gran modestia que se ha prolongado durante 50 a¤os. El colegio El Atabal se ha hecho acreedor de una merecida y justa fama, fruto de la labor seria y rigurosa desarrollada a lo largo de medio siglo de vida.Desde 1968 hasta nuestros d¡as mucho han cambiado las cosas: planes de estudio, metodolog¡a, formaci¢n de los maestros, perfil del alumno, y hasta el propio sentido de la formaci¢n. Sin embargo, el colegio El Atabal ha ofrecido siempre las mayores y mejores garant¡as de una formaci¢n de calidad, s¢lida y rigurosa, que ha permitido ayudar a construir una sociedad m s justa y solidaria con los m s necesitados. Todo ello, apoyado en un ideario cristiano con el que el Colegio iniciaba su andadura.