Estando con los amigos, compartiendo un café, una charla, o un simple paseo, les solía contar alguna anécdota que me había sucedido como sanitaria. Es cierto, que para algunas de ellas, tuve que tomarme mi tiempo en poder asimilarlas, por su impacto emocional, que a mi también me habían causado. Soy una persona muy fuerte, con carácter, pero no soy una máquina. Ver su reacción, al escucharles suspirar, no me dejaban indiferente. Por mis creencias, sentí que si a mi me sucedían o las escuchaba, tenía que haber una razón. No creo en las casualidades. Pensé que no se podían quedar allí, en aquellas paredes, pasillos Por eso me decidí escribir este libro. Unas vivencias que a mi me transmitían unos valores, de superación personal, que suelen suceder en cualquier centro sanitario Como La Vida Misma . Ojalá que no os deje indiferentes.