Daniela llega a un colegio nuevo, llega muy asustada, ella es sorda y no puede comunicarse con sus nuevos compañeros. Un día, a su maestra se le ocurre una gran idea, enseñar a sus nuevos compañeros lengua de signos, un lenguaje que llega hasta el corazón de todas las personas. Juntos comienzan una historia llena de amables signos y mucho cariño.