Addison y Luka no se conocen, pero comparten algo que no confiesan: el peso del dolor y la pérdida.
Ella perdió a su otra mitad; él jamás pensó que entre tanto vacío pudiera nacer algo diferente. Dos personas. Mismo camino. Misma parada. Luka llega a la ciudad con un objetivo claro: volver a Sarasota para ganar la final estatal de baloncesto. Addison, en cambio, busca centrarse en su carrera y dejar atrás un pasado que aún duele.
Pero las casualidades no existen. Y, a veces, el amor se parece demasiado a una partida de ajedrez: cada movimiento puede acercarte al jaque mate... o a perderlo todo.
¿Estarán dispuestos a arriesgarse, incluso si el precio es volver a romperse?