Aqu¡ est todo lo que guard‚ en el silencio de una habitaci¢nÿ muy peque¤ita. Lo que viv¡ en aquel lugar con los brazos cogi‚ndome las rodillas y protegi‚ndome de los monstruos que dec¡an salvarme. Una vez me quisieron tan mal como me quer¡a yo. Una vez. Pero las historias no se repiten cuando aprendes a poner las comas adecuadas, los espacios en blanco como respuestas y los puntos finales como principios. Esta es la m¡a.