LÓPEZ MEDINA, ANA DE LOS ÁNGELES
El sol y la luna se vuelven amigos gracias a unos niños.
El sol se siente triste por no tener con quién hablar y jugar, unos niños que lo ven durante el día deciden ayudarlo, y le preguntan a la luna si quiere ser amiga del sol.
La luna acepta y organizan conocerse en el ocaso.
A partir de ese momento el sol y la luna se quedan hablando y jugando creando el fenómeno del eclipse