A partir de la frágil dialéctica del discurso político inaugurado por el Primer Plan de Desarrollo Económico y Social (1964-1967), en esta obra se analizan algunas de las líneas que troquelan el camino de la modernización en las últimas décadas del franquismo. El estímulo a la convivencia entre la mentalidad tradicional y la introducción de culturas de la ciencia y la innovación, sustrato seminal de la filosofía neocapitalista, se hallará en la base de una supuesta fórmula "original", dejando entrever la rivalidad y la concurrencia entre instituciones y valores que persiguen, como meta final, legitimar al régimen. En este contexto, el discurso que impele a la renovación del imaginario social y la subsecuente aparición de nuevas identidades femeninas se evidencia como indicador de especial relevancia para entender la evolución operada entre 1964 y 1975. El trabajo se desarrolla en tres grandes bloques de contenido. El marco ideológico de la planificación del desarrollismo en España cimenta el perímetro, reflejando las tensiones entre tradición y modernidad. A partir de aquí abordamos la restauración de los es