?®¨Por qu‚ sale huyendo la mayor¡a cuando algo huele a discurso filos¢fico? En primer lugar, porque es com£n que tras toda filosof¡a dogm tica se oculte un instinto colonizador. Cualquiera que se enfrente a seg£n qu‚ dogm ticos, se ver impelido por los cuatro costados a someterse a una fuerza extra¤a que, ante todo, no parece tener relaci¢n alguna con la vida. Dicho en palabras de Patocka: ®Queremos alejarnos de la insulsez afilos¢fica de esa producci¢n que, en la actualidad, osa presentarse bajo el nombre de filosof¡a¯." "¨C¢mo pedirle a un occidental que no dude sobre la verdad ?y sepa c¢mo vivir?, cuando no hace m s que verla paseando su bolso por las esquinas? As¡ ha terminado esta pobre mujer, que otrora s¢lo buscaba un pu¤ado de hombres que se quisieran comprometer con ella. Pero, ¨c¢mo? Acaso no sea la verdad el problema en s¡, sino sus proxenetas! Peor especie de proxeneta: el que violenta f¡sica y psicol¢gicamente con su verdad, guiado por el £nico fin de imponer su inter‚s. Mutaci¢n degenerativa de esta especie: el que niega toda verdad que cuestione su l¡vido patrimonial y su egolatr¡a" "Cada mo