MARCÓN (ARGENTINO), OSVALDO AGUSTÍN
Ante las situaciones penales protagonizadas por adolescentes o j¢venes se reiteran ciclos de c¢lera ciudadana con dos destinos centrales. Por un lado, la rabia se destina a esos j¢venes ?delincuentes? y, por otro lado, la ira se dirige hacia los dispositivos estatales, especialmente los judiciales. As¡, se pone de manifiesto el quiebre en la legitimidad social de estos £ltimos para regular tales manifestaciones de la cuesti¢n social nacional. En tal marco, la cr¡tica profesional y acad‚mica hacia los viejos sistemas de justicia (?de menores?) pareciera funcionar m s como chivo expiatorio que como agudizaci¢n del pensamiento. Simult neamente, la suerte de religiosidad laica con que se cubre a los ya no tan nuevos sistemas de responsabilidad penal juvenil tampoco parece aportar demasiado a superar el referido d‚ficit en la legitimidad socio-judicial. ?El diablo est en los detalles?, reza el conocido proverbio anglosaj¢n. En t‚rminos generales, el orden socio-jur¡dico se muestra usualmente aceptable. Sin embargo, en los detalles de esas apariencias pueden encontrarse las ra¡ces del problema. Entre ellas contam