?El trauma de los langostinos tuertos? es sobre los alimentos y la falta de una cultura de la alimentaci¢n. Se escribe mucho sobre gastronom¡a, pero casi nunca sobre la calidad de las materias primas usadas, que constituye la gran batalla mundial sobre la alimentaci¢n. La industrializaci¢n de los alimentos ha llevado a la paradoja de enfermar a los ciudadanos. Muchas alergias e intolerancias son solo consecuencia de alimentos insanos. El humor de los individuos, la calidad del sexo, el encarecimiento o abaratamiento de la Sanidad y otros aspectos de las vidas personales y colectivas dependen de lo mal o bien que se coma. Adem s, se est creando un circuito cerrado por el que los mismos actores influyen para monopolizar las semillas, los pesticidas, las reglas comerciales y los f rmacos para curar las enfermedades producidas por los alimentos. El autor se plantea c¢mo introducir nuevas formas de educaci¢n sobre los alimentos, tras la ruptura generacional y la disoluci¢n de los nucleos familiares, £nico lugar donde se transmit¡a este tipo de conocimientos. El t¡tulo refleja un trauma que sufren las j¢venes hem