En 1870, en la calle del Turco de Madrid asesinaron al general Juan Prim y Prats, presidente del gobierno español tras la revolución de 1868. Irónicamente, casi veinte años antes, el conde de Reus había dado precisamente en Turquía un paso importante en el camino que le llevó hasta la cúspide del poder. Durante 1853 y 1854, por encargo del gobierno de turno, Prim asistió a las primeras operaciones de la Guerra de Crimea, el principal conflicto armado que tuvo lugar en Europa desde el final de las guerras napoleónicas hasta la Primera Guerra Mundial. Acompañado de oficiales de su confianza, pero también de un grupo variopinto de militares extranjeros, aventureros y excéntricos, Prim recorrió la parte de la Turquía europea correspondiente a la actual Bulgaria, donde, extralimitándose de sus funciones, asesoró al general otomano Omer-Bajá en algunas operaciones que tuvieron lugar en el frente del Danubio, lo que le valió la felicitación del sultán Abdul-Mejid. A su regreso a España, Prim publicaría una Memoria del viaje militar a Oriente que quedó prácticamente inédita. En este libro se ofrece una reedició