Asombra el hecho de que la obra de José de Viera y Clavijo (1731-1813) solo haya tenido una justa atención crítica en fechas relativamenterecientes, si bien es verdad que su caso no resulta ni mucho menosúnico entre los ilustrados españoles. 'El Elogio de Don AlonsoTostado' puede considerarse una defensa de la racionalidad ilustradacon la que Viera se identifica, y una suerte de pretexto paraensalzar, a través de una personalidad interpuesta, el espíritucrítico que defiende, sin olvidar por ello las virtudes teológicas yel corazón hondamente cristiano del homenajeado, así como suimportancia dentro del viejo humanismo castellano. La 'justa y claramente' de Viera y Clavijo -dicho sea con palabras de Juan Andrés en su 'Literatura Española del siglo XVIII'- no deja pasar esta nuevaocasión para expresar sus convicciones críticas, y para hacerlo en una prosa cuya limpidez y tersura reconocemos siempre como uno de susprincipales méritos.