Cuando la palabra es una frontera, y el horizonte est tico un l¡mite, siempre queda el recurso de so¤ar. La utop¡a de ser, la l¡nea de la vida y el acoso del amor, el pasado galopando a lomos del tiempo, son estancias todas que entretejidas en versos y aforismos nos deslumbran y atrapan.