El libro recoge el estudio de catalogación y contextualización de la escultura "Santa Catalina", que analiza el marco histórico y cultural de la obra para descubrir el proceso creativo del autor, lo que permitió confirmar la autoría de Francisco Giralte, seguido de la localización de las fuentes documentales que identificaron su lugar de producción y destino.
Este proceso abrió múltiples líneas de información que facilitaron situar la producción de la obra como parte del retablo contratado por doña Francisca de Salas a Francisco Giralte, con destino al altar de la capilla de su fundación en la madrileña iglesia de Nuestra Señora de la Almudena en 1561, confirmando la realidad de este desaparecido retablo y recuperando la importancia religiosa y social que el templo mantuvo en la vida madrileña a lo largo del siglo XVI.