Se va conformando la historia de este libro, escrita y dibujada, que nos entra por los ojos y por el entendimiento, en el que vamos quedando atrapados a medida que pasamos sus páginas. Y nos conduce Mariano Serrano Pintado, como en sueños, por la Historia de Toledo prescindiendo, en ocasiones, de datos excesivamente eruditos para llevarnos en volandas por los aconteceres reales que, narrados por él, podrán incluso parecer inventados para solaz del lector, haciéndonos ver al autor más como narrador cercano que como rígido historiador.