La presencia humana en el mundo es una presencia comunicativa. La totalidad de las acciones humanas contiene un componente comunicativo ineludible. Y ahí es donde hay que dirigir la atención cuando, como es el caso, se busca concretar qué significa ôcomunicarö. A partir de esa declaración de principios, el propósito de este libro es profundizar en el significado de la comunicación como clave de las acciones humanas y de nuestra socialidad.
La idea de acudir a la noción de homo lóquax para englobar esta apuesta reflexiva, apunta al propósito de recoger la impresión de fluidez y locuacidad que caracteriza la comunicación humana a partir de las infinitas posibilidades que le presta el lenguaje. Esa fluidez no asoma sólo como referente de su valor práctico sino que se prodiga también como un rasgo valioso para comprender nuestro estar en el mundo. Se trata de incorporar la dimensión superflua, gratuita, caprichosa, exuberante de los lenguajes humanos. Añadiendo a la mirada sobre la comunicación humana ese elemento discrecional y juguetón que no suele atenderse sistemáticamente y que, sin embargo, permi