Josefina plantea un diálogo entre actriz y personaje. La mezcla de estos dos códigos pretende responder a la pregunta ¿cómo se construye un legado?
Josefina es un puchero alicantino a fuego lento, es más maja que la mar salá y está loca de atar y de remate hablando sola con una voz que le persigue, su Miguel. Una oportunidad de conocer a uno de los personajes que nunca fueron protagonistas y guardan sus recuerdos en cajitas de galletas.
Josefina es una reflexión sobre la memoria histórica de España y un diálogo entre pasado y presente en nuestra cultura.