En esta, su segunda obra, Rosario Aguilera Mendoza es la historia de Sa£l, un joven no querido por su madre, por ser el fruto de una violaci¢n, y de su medio-hermana Chayito, quien tambi‚n tiene que padecer el maltrato f¡sico y ps¡quico de una madre infeliz, resentida e ignorante. ?Sabemos que hay un Dios que nos da la vida y que s¢lo ‚l nos la quita. Por eso, como padres, debemos vivir una vida feliz al lado de nuestros hijos, no dejarlos jam s en la calle, sino darles una buena educaci¢n. No debemos gritarles, sino hablarles con respeto y cari¤o porque cuando se les habla, ellos escuchan y absorben todo aquello que nosotros le decimos. Ense¤‚mosles a amar, a querer, a estar bien y sobrevivir s los tormentos y las oscuridades que nos toque vivir en la vida. Al final del camino tendremos la recompensa de Dios y de la vida por todo lo que dimos e hicimos por nuestros hijos y por nosotros mismos. Lo que un padre siembra, eso cosecha?, escribe la autora, reflexionando acerca de la relaci¢n entre padres e hijos en estos tiempos que nos toca vivir. Rosario Aguilera Mendoza ?autora de ?Rosario, La Mexicana?, de es