Tal vez has oído hablar de la leyenda de Pigmalión. ¿No? Es muy famosa, pero no pasa nada, porque esta es su verdadera historia? Cuentan que sus esculturas cobraban vida y que la diosa Afrodita estaba tan fascinada con sus creaciones que habló con los demás dioses para que le concedieran la inmortalidad. Y Pigmalión continuó esculpiendo en una isla invisible del mar Mediterráneo? Bueno, esto fue así hasta que apareció por allí Fitz y lo puso todo patas arriba.