La luna como la sal no es un poemario, es un grito; enjambres mentales que se volvieron poesía. Los poemas de este libro no guardan unarelación lógica entre sí; no poseen la estructura de la poesíaortodoxa: son libres, rebeldes y furiosos. La métrica es instintiva,reptiliana, y las formas poéticas son un tanto caóticas, solo respetan su propia creación.
El libro fue concebido casi como una obra pictórica en la que cada poema es un cuadro, la representación de una emoción, una situación, alguna circunstancia. La luna como la sal espoesía que se toca. Y acaricia. Y confronta. Porque como diceAlejandra Pizarnik: el poeta es el gran terapeuta. En ese sentido, elquehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar.Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura.Porque todos estamos heridos.