El coraz¢n no es solo la vida palpitante que late dentro de nuestro pecho. Tambi‚n es el recept culo de todas nuestras emociones, deseos, tristezas y alegr¡as. No est condicionado a los estereotipos marcados por nuestra civilizaci¢n, porque no envejece: muy adentro de nuestro pecho, seguimos siendo eternamente j¢venes sin perder las esperanzas y los anhelos, que, a fin de cuentas, son el motor que marca nuestra existencia. Siempre esperamos ser amados, ricos o vengados, porque el paso del tiempo no afecta a nuestros deseos m s rec¢nditos, y entonces nos preguntamos ¨por qu‚ hice esto o aquello? ¨Qu‚ me llev¢ a equivocarme, a abandonar a quienes am‚? ¨A actuar de forma repentina e incomprensible? Es nuestro coraz¢n, que guarda deseos, goces y resentimientos, y explota de forma a veces inesperada, derramando todo lo que guardaba dentro de s¡. Nos cuesta entonces reconocernos a nosotros mismos. Los relatos que componen este volumen nos hablan sobre la suerte y el ego¡smo, la soledad y el miedo, la locura y la pasi¢n. Los seres humanos, criaturas complejas que no son felices con lo que tienen, encuentran su ve