Leopoldo Samsó propone una Barcelona lejos del tópico y de la postal. No hay monumentos reconocibles ni escenas espectaculares: hay cuerpos, gestos, miradas y tiempos de espera. La ciudad aparece como un espacio vivido, atravesado por encuentros mínimos y por una convivencia silenciosa entre personas y arquitectura. Sus fotografías no buscan narrar ni explicar, sino crear una experiencia de presencia y atención. Con una mirada sobria y profundamente humana, Samsó convierte lo cotidiano en territorio esencial de la imagen. Este fotolibro invita al lector a detenerse, a mirar despacio y a redescubrir la ciudad desde sus márgenes, revelando "incluso" lo extraordinario en lo ordinario, para mostrar que cada gesto, cada esquina o cada rostro tiene su propio peso y significado.