¿Qué haces cuando te lo han quitado todo, incluso la vida?
Antes de seguir leyendo te aviso de que esta historia es la continuación de otra, El Alma y los Colmillos, la primera parte de mi aciaga historia personal. Si no quieres spoilers, deja este libro y busca su predecesor.
Si ya lo leíste, recordarás cómo un clan de vampiros cabrones me acosó, me quitó a mis seres queridos y destrozó mi vida. Tendrás presente la crueldad y violencia con que me dieron caza hasta el final. Ya sabrás en lo que aquella experiencia me convirtió y cómo acabé sola y condenada a una vida nocturna guiada por el odio y la rabia. Conocerás a Colmillos, la terrible depredadora con quien debo convivir.
Si te quedaste con ganas de saber más, de conocer el final de esta historia y descubrir cómo acabó todo (si es que algo acaba de verdad), aquí tienes lo que ansías: más oscuridad, más sangre, más violencia. El intento desesperado de alguien que lo ha perdido todo por tratar de conservar su humanidad y volver a tener una vida. Porque cuando ya has tocado fondo, lo único que te queda es tomar impulso y luchar por resurgir.
Si quieres acompañarme, será mejor que tengas el estómago vacío y la ropa interior limpia.
Entonces, ¿te vienes a cazar vampiros?