A finales del siglo XVI, el soldado español Blas Ruiz y el portugués Diego Belloso se lanzaron a la conquista de Camboya en una fascinante aventura de azaroso desenlace, que los llevó a enfrentarse contra selvas, tormentas y contra los piratas del río Mekong, a involucrarse en peligrosos juegos políticos, e incluso a librar batalla con los elefantes del rey usurpador. Otra historia increíble, pero cierta, protagonizada por unos héroes hoy olvidados.