David Lynch murió, pero lo lynchiano no terminó con él. Sigue ahí: en las imágenes que se resisten a explicarse, en una canción que abre una grieta, en una habitación familiar que de pronto deja de serlo. Lynchianas reúne a algunas de las voces más singulares del pensamiento y la literatura contemporáneos para entrar en ese territorio. El resultado es un libro híbrido y deliberadamente inclasificable: relatos escritos expresamente para esta ocasión, ensayos, filosofía, cine, música, deseo, humor y terror. Textos inéditos que no buscan descifrar a Lynch ni convertir su obra en un catálogo de símbolos, sino continuar su impulso por otros medios. Aquí los relatos piensan y los ensayos alucinan. Cada autor parte de Lynch para llegar a otra parte: a nuestros sueños, nuestras obsesiones, nuestras imágenes y a la forma en que el arte modifica aquello que creemos real. Porque quizá lo lynchiano no sea una estética. Quizá empiece exactamente cuando una imagen deja de representar el mundo y pasa a intervenir en él. Un libro para quienes aman a Lynch, pero también para quienes todavía no saben hasta qué punto Lynch ya