El autor introduce en este libro la teoría del self y la relación terapéutica desde una visión de "campo" como un verdadero maestro, mostrándolas vivazmente y entretejeindo incontables reflexiones.
Reseña del volumen 11 de la colección
LOS LIBROS DEL CTP.
11.
Jean-Marie Robine, Manifestarse gracias al otro.
Estudios sobre psicoterapia, Madrid, Los Libros del CTP, 2006
Los volúmenes 10 y 11 de la colección Los Libros del
CTP están escritos por dos representantes del Institut
Français de Gestlat-thérapie de Bordeaux (Francia).
Brigitte Lapeyronnie y Jean-Marie Roibine son Directora
adjunta y Fundador y director de ese Instituto gestáltico que se mueve, desde hace años, en las coordenadas marcadas en 1951 por Perls, Hefferline y
Goodman(sobre todo por este último) en el libro fundamental terapia Gestalt:Excitación y crecimiento
de la personalidad humana (Madrid, Los Libros del CTP, 2002). En cuanto al libro de Jean-Marie Robine, Manifestarse gracias al otro –“difícil traducción” del
título original, S ´apparaître à la occasion d ´un autre,
decía su traductora, Carmen Vázquez Bandín, en
la presentación de la obra-, lleva el subtítulo de Estudios sobre psicoterapia”. Y efectivamente la Parte Primera es una recopilación de ensayos y artículos del autor publicados anteriormente en revistas y sitios especializados. La Parte Segunda, en cambio, ha sido
preparada para este libro y en ella JMR nos deja ver solamente -¿solamente?- su modo de actuar como
psicoterapeutagestáltico a través de la transcripción
literal, sin comentarios a posteriori, de sesiones reales
que él entiende como ejemplificación de su trabajo
“en el marco de seminarios de formación de psicoterapeutas o de su perfeccionamiento
profesional” (p.167).
Nada que ver, pues, con una sesión de terapia en
el marco de un trabajo terapéutico a largo plazo.
Y sin embargo esta Parte Segunda es tanto o más
apasionante que la Primera porque nos deja ver cómo
Robine practica, vive y se implica en lo que ciertamente
podemos llamar su “paradigma situacional” estudiado
en sus escritos teóricos. Su teoría, por lo tanto, no está
desligada de la realidad compleja de una relación “entre
un terapeuta gestáltico y la persona a la que acompaña” (p.167), es decir de esos momentos de contacto, de trabajo en la frontera, en el campo entre
terapeuta y cliente, pero sin invadir nunca el terreno
propio y exclusivo de este último.
En línea con lo anterior, es interesantísima la lectura de
la “Conclusión: Entre teoría y práctica”, que se puede
entender como una luminosa aclaración –por otra parte, indirecta- de los ejemplos anteriores.
El entre que Robine subraya quizá sea una alusión al
importante libro de Ben Kimura, L ´entre ... 1 , autor
que insiste tanto en la implicación, el entre intersubjetivo. Aquí Robine lo utiliza también, creo, para marcar “una intencionalidad creativa del futuro”,
palabras de Kimura que JMR parece “traducir” libremente cuando señala que “el sentido de una experiencia se construye en relación a lo que le sigue,
y no a lo que va antes”.
Y añade un poco más abajo: “¿No se podría ver aquí
una de las direcciones posibles en la práctica de la psicoterapia?” (p.261).
En esta misma línea vemos que todo el sentido de
los escritos teóricos de la Parte Primera queda
manifestado con nitidez en la Segunda, por ejemplo,
y quizá sobre todo, el denso capítulo 6, “La
intencionalidad en carne y hueso”, que provoca,
en una primera lectura, una sensación de enfrentarnos
a algo muy complejo, tal vez oscuro.
Y esto no es así si, una vez leído el libro en su totalidad, volvemos otra vez a las páginas que nos
han parecido difíciles para comprobar una vez más que
es la práctica terapéutica de JMR y sus reflexiones directas sobre ella la que ilumina todos sus planteamientos teóricos. Es lo que se percibe
también en el capítulo 7, reproducción de una
entrevista que Richard Wallstein hizo a Robine para
el British Gestalt Journal . El texto lleva por título la conocida frase de nuestro filósofo español Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Jean-Marie
repasa, apoyado por las preguntas del entrevistador,
su evolución como psicólogo hasta su compromiso
radical –expresión que utiliza mucho y que M.V.Miller en su Prólogo al libro desmenuzaagudamente-
con la Terapia Gestalt, a través de su lectura de los
Polster y su trabajo con ellos, para llegar al encuentro
con Isadore From que marcó su orientación decidida
hacia el seguimiento práctico y teórico de Paul Goodman: “Este descubrimiento fue hace más de veinte
años y todavía no he acabado con este modelo
de
la
Terapia
Gestalt
[...]
Cada
vez
que
vuelvo
a
este
libro
[el
PHG]
encuentro
en
él
elementos
nuevos.
“
(p.148).
Y
eso
es
lo
que
Robine
desarrolla
en
sus
ensayos
y
en
sus
talleres:
la
teoría
del
self
,
la
perspectiva
de
campo,
la
profundización
en
todo
lo
que
atañe
a
la
relación
terapeuta-
1
Ben KIMURA,
L ´entre.Une approche fenomenologique de la schizophrénie
, Paris. Ed.J.Millon, 2000.
paciente,
la
atención
cuidadosa
al
proceso
de
contacto,
el
estudio
insistente
de
las
relaciones
entre
Filosofía
(sobre
todo
de
la
fenomenología)
y
la
Terapia
Gestalt,
el
tema
“decisivo”
(dice
él),
del
tiempo...
Todos
estos
temas están en los estudios que ha recopilado para este libro.
Uno
de
estos
estudios,
el
primero,
“¿Atreverse
a
la
postmodernidad
en
psicoterapia?”,
lleva
en
las
mismas
interrogaciones
con
que
enuncia
el
título
ese
signo
de
incertidumbre
que
caracteriza
a
la
postmodernidad
frente
a
las
presuntas
“seguridades”
de
tiempos
anteriores.
La
honestidad
del
pensamiento
de
Jean-Marie
Robine
y
la
de
su
práctica
como
terapeuta
gestáltico
se
percibe
en
esa
capacidad de dudar
y
luego
pensar
y
repensar
las
cosas,
en
la
de
estar
abierto
a
la
novedad
y el cambio, manteniendo, al mismo tiempo, esa fe
(goodmaniana podríamos decir) convencida de que
después de dar pasos nuevos
“siempre habrá un suelo para nuestros pies” (PHG).
María Cruz García de Enterría
Carmen Vázquez Bandín