La sequía se recrudece en la ciudad de Valencia. Tampoco Queralt,
artista y dueña de una pequeña galería de arte en el barrio del
Cabanyal, es capaz de crear nada desde hace un tiempo. Recibe una
llamada del Instituto de Fertilidad, donde le comunican que, dentro
de su cuerpo, se extiende otra forma de sequía: una menopausia
precoz que le imposibilita tener hijos. Para colmo, la despiden de su
trabajo por las mañanas en el estudio de publicidad y se ve con problemas
para poder mantener abierta la galería, pues el banco le ha informado
de que quiere expropiarla.
En medio de esta crisis, aparece Lilia, una misteriosa mujer que,
en nombre de un todavía más misterioso cliente, le ofrece disponer de
su espacio para una exposición sin dar más datos. Están dispuestos a
pagar una suma desorbitada y le encargan además la restauración de
una hermosa talla de la Virgen María del s. XVIII, en estado de esperanza.