Antes de dormirme rezo esta plegaria: buscar en el amor, amor, buscar en la pasi¢n, pasi¢n, y no buscar que el amor y la pasi¢n sanen mis heridas, que por esas heridas sangro la vida que me urge a buscar el amor y la pasi¢n que anhelo. Cuando despierto y salgo a la vida se me vuelve a mezclar todo: el amor, la pasi¢n, y las heridas, y es solo en el cansancio de la noche, lejos ya del alboroto que propone el diurno salvaje intercambio emocional del s lvese con quien pueda, que vuelvo a repetir, con amor y pasi¢n, mi plegaria.