El texto de Zweig sobre Montaigne no es un frío estudio destinado a especialistas, sino una obra emocionada y vibrante dirigida al público habitual del autor vienés. Una obra que Zweig ni siquiera llegó a concluir, porque antes se quitó la vida. ¿Podemos interpretar que la esperanza de Montaigne se hizo presente también en Zweig y que el gran escritor vienés concibió una nueva aurora para Europa?