Una fantasmagórica figura calva en un puente. El cielo anaranjadocerniéndose sobre su cabeza. Con las manos se tapa los oídos mientrassu boca emite un lamento atormentado. Con El grito, Edvard Munch(1863-1944) pintó la Mona Lisa de nuestro tiempo. El alaridoexistencial de su emblemática figura reverbera en todo el mundo y sueco resuena, mutado en cultura pop, hasta en obras de Andy Warhol,Jasper Johns, Martin Kippenberger, Marlene Dumas y TraceyEmin.
Este libro analiza la asombrosa capacidad psicodramáticade Munch, tanto en El grito como en el resto de sus obras. A través de magníficas ilustraciones, ahonda en las visiones desasosegantes,oscuras y profundamente modernas que forjaron la respuesta del artista a cuestiones relativas a las relaciones personales y las emociones.Estas imágenes sobrecogedoras, consideradas por el propio artista como una forma de ?confesión libre?, siguen siendo tan seductoras yfascinantes como lo fueron en el umbral de la época moderna.