MURIERON LOS DE SIEMPRE

MURIERON LOS DE SIEMPRE. NIÑOS DE LA GUERRA

Editorial:
ALMUZARA
Año de edición:
Materia
HISTORIA MILITAR
ISBN:
978-84-17954-48-2
Páginas:
304
Disponibilidad:
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19,95 €
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“–¡Hemos visto un cañón! –Dijeron los chicos a la madre. María les Miró asustada y le reprocha a Nicolas que les llevar a a ver esas cosas. Nicolás reconocer que tenía razón, pero ya era tarde para evitar lo […]. María les conte que había visitado la casa donde estaban alojados, tenía quince habitaciones, unas daban a la calle y otras a un jardín. En todas encontró gente como ellos, evacuados de los pueblos cercanos de Madrid, familias de tal a ver a, Torrijos, Getafe, alcorcón, Illescas, Leganés. […] vio más mujeres que hombres, pero los que más abundaban eran niños asombrados mirando los muebles y los cristales de las ventanas y los balcones, que eran de colores, con figuras de Santos y castillos encajados como en un rompecabezas con barritas de plomo que unan las piezas.” atrapados en el cerco de Madrid en la fecha crucial del 7 de noviembre de 1936, cuando los nacionales inician su ataque sobre la capital por la casa de campo, los personajes a los que da vida José Aurelio valdeón en murieron los de siempre no sólo comparten un horizonte iluminado con “resplandores amor at a dos y sucios” de explosiones y descargas de fusilería. Les une también su pertenencia a una categoría de ciudadanos de a pie, personas sencillas pertenecientes a diferentes tendencias políticas y clases sociales, que, arrastrados por las consignas de cada bando, “tuvieron horas de grandeza y horas de cobardía, vivieron y amaron, y se mataron entre sí. Y se salvaron arriesgando sus vidas”. entre los relatos de heroicidades y cobardías, protagonizados por bravos milicianos y canales de retaguardia, monjas escondidas, sabias prostitutas, refugiados, obreros, quintacolumnistas, niños evacuados…, los más jóvenes y las mujeres adquieren énfasis en el Madrid cerrado convertido en frente de guerra. El crimen y la delación, la muerte en combate, el bombardeo, el hambre y todos los desastres de la guerra los envuelven irremisiblemente, pero también un hilo de solidaridad y esperanza en un futuro mejor, que mantiene siempre vivos a los seres humanos. Escrita con un espíritu profundamente humano, su autor logra novela los recuerdos de su experiencia personal, perfeccionar una prosa plena de lirismo y dejar para la bibliografía de la guerra Civil un testimonio conmovedor y coral. Publicada en otro año histórico, el de 1975, Esta novela ha permanecido durante mucho tiempo injustamente olvidada, por lo que es un honor acercaron al público actual.