La protagonista, una niña de once años, emigra con sus padres a Suiza en los años 60. El regreso a Ferrol con diecinueve años se convierte en un calvario. Choca con costumbres tanto dentro como fuera de la familia y no consigue adaptarse, finalmente se va a Madrid. Pasados los años vuelve a Ferrol para ocuparse de unos asuntos. La sorprenderán recuerdos de su niñez al pasear por calles y plazas. La ciudad portuaria con su ría y un hombre que le entrega unas cartas y un descolorido pañuelo, la obligan a recordar un amor de juventud y una riña familiar. “Apenas hay novelas que hablen sobre la generación de niños y niñas que acompañaron a sus padres